• Pueden trabajarse todo tipo de dificultades vitales, especialmente si son repetidas, graves o muy resistentes al cambio (violencia, maltrato, sentimientos de culpa, depresión, etc).
  • Enfermedades físicas o psíquicas. Adicciones.
  • Problemas de naturaleza relacional o familiar. Problemas con hijos difíciles, relaciones con los padres, relaciones entre hermanos, herencias, aislamiento, etc.
  • Problemas de pareja; dificultad para concretar, sostener o disolver relaciones de pareja.
  • Dificultades económicas persistentes. Dificultades vocacionales o problemas para desarrollar una actividad profesional satisfactoria.
  • Problemas académicos y problemas relacionados con el ámbito educativo.

 

Las constelaciones familiares son compatibles con cualquier otra forma de terapia, psicoterapia y relaciones de ayuda en general. En ningún caso sustituyen a los tratamientos médicos, psiquiátricos o psicológicos cuando estos sean necesarios, pero pueden ser un eficaz complemento y catalizador de los mismos.

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