• A las personas afectadas por alguno de los problemas mencionados y que deseen abordarlos realizando una constelación.
  • Personas interesadas en su crecimiento personal que deseen participar como observadores y representantes.
    Como observador, puede adquirirse una mejor comprensión del propio sistema familiar observando los de otras personas.
  • Profesionales de la ayuda (psicólogos, médicos, asistentes sociales, educadores, etc.) para obtener una mayor comprensión de los contextos en que se desenvuelven las problemáticas de su interés.

Como representante en otras constelaciones se experimenta una amplia gama de vivencias y emociones que permiten:

  • Beneficiarse con la adquisición de una mayor destreza en el manejo de las propias emociones.
  • Familiarizarse con aspectos de sí mismo negados o incomprendidos, así como con recursos interiores y posibilidades de solución que no había ensayado.
  • Flexibilizar sus propios autoconceptos e identificaciones.
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